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nestorduran525
7/21/2013 2:57:19 PM
My Random Life
Blog personal de mis vivencias, experiencias y opiniones.
domingo, 21 de julio de 2013
domingo, 14 de abril de 2013
La bendición más grande del mundo
Quiero empezar esto diciendo que no he vivido la experiencia de ser padre, pero llevo casi 24 años siendo hijo, seguramente eso me da un poco de derecho de hablar del tema.
Acepto que no es fácil abordar este tema, la paternidad está en un plano en el que no se le da el valor que merece, dada toda la responsabilidad que representa.
Hoy en día, embarazarse es un problema, un CONSTANTE problema, al que, en lugar de dar un sentido de prevención, se le da solución. Hoy en día es fácil la vida de placer dado que si nos topamos con el problema de 9 meses lo podemos resolver con una pastillita o una visita a un doctor sin ética.
Mientras muchas vidas se pierden por la irresponsabilidad de padres asustadizos que acuden a un quirófano, también existen cientos más que son conscientes, que tienen el deseo de aceptar la total responsabilidad que conlleva alimentar una boca más y que por un motivo u otro no pueden disfrutar de tal bendición tan fácilmente.
¿Qué se puede decir de aquellas personas que por cuestiones de naturaleza les es imposible ser padres? ¿O de aquellos homosexuales que viven en unión con su pareja y no les está permitido ser padres? Mientras muchos jóvenes toman decisiones precipitadas, una adopción lleva meses y meses de proceso para dar a un niño la oportunidad de tener unos padres y a una pareja la oportunidad de tener una familia.
Por suerte, existe también la versión opuesta de esta situación.
Aún cuando mi persona está pasando por un momento espiritual de dudas, puedo asegurar que ser padre es una bendición. Me alegro por aquellos que lo son y se sienten orgullosos de ello.
Los felicito por entregarse a sus hijos, a su familia.
Ahora mismo me siento conmovido por dos acontecimientos: la futura llegada de un nuevo miembro en mi familia, un pequeño que viene a dar más luz en nuestro hogar, una personita que traerá alegrías -y llantos- y momentos de felicidad y aprendizaje para todos nosotros; y la llegada de Walt Eliot Sugg, a quien muchos de ustedes -me atrevo a decir que puedo contar con una mano a quienes no entran en ese "muchos"- no conocen y que si lo conocieran me podrían decir: "¡qué inmaduro! ¿No te da pena sentir algo por él?"
Pero aquí me tienen, con un gran y ferviente anhelo de que, en algún momento futuro, yo sea quien diga: "sorpresa, ya soy papá."
Acepto que no es fácil abordar este tema, la paternidad está en un plano en el que no se le da el valor que merece, dada toda la responsabilidad que representa.
Hoy en día, embarazarse es un problema, un CONSTANTE problema, al que, en lugar de dar un sentido de prevención, se le da solución. Hoy en día es fácil la vida de placer dado que si nos topamos con el problema de 9 meses lo podemos resolver con una pastillita o una visita a un doctor sin ética.
Mientras muchas vidas se pierden por la irresponsabilidad de padres asustadizos que acuden a un quirófano, también existen cientos más que son conscientes, que tienen el deseo de aceptar la total responsabilidad que conlleva alimentar una boca más y que por un motivo u otro no pueden disfrutar de tal bendición tan fácilmente.
¿Qué se puede decir de aquellas personas que por cuestiones de naturaleza les es imposible ser padres? ¿O de aquellos homosexuales que viven en unión con su pareja y no les está permitido ser padres? Mientras muchos jóvenes toman decisiones precipitadas, una adopción lleva meses y meses de proceso para dar a un niño la oportunidad de tener unos padres y a una pareja la oportunidad de tener una familia.
Por suerte, existe también la versión opuesta de esta situación.
Aún cuando mi persona está pasando por un momento espiritual de dudas, puedo asegurar que ser padre es una bendición. Me alegro por aquellos que lo son y se sienten orgullosos de ello.
Los felicito por entregarse a sus hijos, a su familia.
Ahora mismo me siento conmovido por dos acontecimientos: la futura llegada de un nuevo miembro en mi familia, un pequeño que viene a dar más luz en nuestro hogar, una personita que traerá alegrías -y llantos- y momentos de felicidad y aprendizaje para todos nosotros; y la llegada de Walt Eliot Sugg, a quien muchos de ustedes -me atrevo a decir que puedo contar con una mano a quienes no entran en ese "muchos"- no conocen y que si lo conocieran me podrían decir: "¡qué inmaduro! ¿No te da pena sentir algo por él?"
Pero aquí me tienen, con un gran y ferviente anhelo de que, en algún momento futuro, yo sea quien diga: "sorpresa, ya soy papá."
miércoles, 10 de abril de 2013
Esperanza
Bueno, hoy regreso con esta entrada, el texto es una continuación de Inseguridad, entrada de hace tiempo y que pueden leer al hacer click aquí.
Igualmente fue escrito en un momento de inspiración espontánea.
Igualmente fue escrito en un momento de inspiración espontánea.
sábado, 1 de septiembre de 2012
Tweam, todo y nada
Hay cosas que simplemente suceden. No siempre podemos estar de acuerdo pero eso hace interesante esta vida, vida que la mayoría de las veces es injusta.
El 1 Wyrda de cada uno está escrito, pero no sabemos cómo leerlo.
Lo siguiente es para una de las personas más importantes en mi vida.
1 Wyrda: "destino" en el Idioma Antiguo, usado mayormente por los Elfos. The Inheritance Cycle.
El 1 Wyrda de cada uno está escrito, pero no sabemos cómo leerlo.
Lo siguiente es para una de las personas más importantes en mi vida.
1 Wyrda: "destino" en el Idioma Antiguo, usado mayormente por los Elfos. The Inheritance Cycle.
lunes, 30 de julio de 2012
Inseguridad
«En este momento sólo quiero estar a tu lado. En este momento no pienso en otra cosa
que no seas tú, en mis brazos.»
Pero eso sólo estaba en mi mente, no me atrevía a siquiera
decirlo en un susurro inaudible.
-¿Es que quieres que me vuelva loco?
-Loco estás desde antes de conocernos.
-¡Eres increíble!
-Lo sé. –sonreía mientras lo veía.
-Dime, ¿qué estás pensando?
-Lo estúpido que suenas al hacer tanta pregunta estúpida.
No dijo nada pero su rostro era un libro abierto, que dejaba
ver todo lo que había dentro de él: dolor, decepción, amor no correspondido.
Dio media vuelta y caminó hacia la puerta.
-James…
Se detuvo, dándome la espalda.
-James –susurré.
Suspiró mirando hacia sus pies.
-Lo sabes… lo sabes todo –dije con un hilo de voz.
-Lo sé, pero eres tú quien no está seguro.
Reemprendió su camino hacia la puerta, giró la perilla, dio
un paso afuera.
Miré su rostro, un rostro con mejillas humedecidas, justo
antes de que azotara la puerta.
-Sólo quiero estar a tu lado. En este momento no pienso en
otra cosa que no seas tú, en mis brazos.
jueves, 12 de julio de 2012
¿Que si soy del PRI?
Después de tanto tiempo sin escribir hoy le dedico un tiempo a este blog.
Sí, es sobre las elecciones llevadas a cabo en México el día 1º de julio pasado, en las cuáles el candidato del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto, fue electo presidente. Mucho se habla sobre el conteo manipulado, mucho se dice sobre la compra de votos. Para ser sincero no me sorprende, la sociedad mexicana ya está tan cansada de la corrupción que se da en nuestro país que es difícil creer en el gobierno y las Instituciones.
Bien, antes de seguir quiero compartir comentarios que me hicieron después de las elecciones. Dos compañeros de trabajo llegaron a la conclusión de que era seguidor del PRI, una de ellos me preguntó si era izquierdista luego de que contesté con una negativa. Después publiqué en mi muro de Facebook lo siguiente:
Así que puedo decir abiertamente que NO voté por Enrique Peña Nieto, me atrevo a decir también que el PAN nunca estuvo dentro de mis opciones. Partiendo de eso quedan 3 alternativas: Gabriel Quadri, Andrés Manuel López Obrador o voto nulo, cómo marqué la papeleta es algo que no compartiré aquí.
Ahora volveré al tema de Peña Nieto y las múltiples marchas que se han llevado a cabo en todo el país en su contra. Mis respetos porque se ha notado la unión de la sociedad, tienen muy bien definido el objetivo de las manifestaciones. Les aplaudo eso. Pero, para mí el sistema democrático no funciona, los partidos sólo logran una cosa: dividir a la sociedad. ¿Por qué lo pienso así? Sencillo: El PRI ganó las elecciones por casi 40%, lo cuál nos dice que la mayoría no queríamos a Enrique Peña Nieto como presidente, pero ¿qué hizo ese 60% restante de población que votó? Dividirse entre 3 candidatos, -y consideremos también a quienes anularon su voto-, eso dio el margen que Peña Nieto necesitaba para llegar a instalarse en Los Pinos. A eso se le llama Democracia, así funciona.
En otros países los procesos se llevan a cabo de diferente manera, Estados Unidos por ejemplo, tiene dos partidos: Republicanos y Demócratas, de esa manera se puede estar seguro de que la mayoría gana. En el caso de Francia el proceso es en dos vueltas: en la primera ronda se puede postular cualquier ciudadano mayor de 18 años y validando su postulación con apadrinamiento de 500 cargos electos, de ahí se eligen a dos "finalistas" para la segunda ronda, siendo así elección de la mayoría.
Para finalizar sólo diré que estoy completamente seguro de que la política mexicana funcionará cuando dejemos de ser partidistas "de hueso colorado" y nos demos cuenta de que el presente y futuro del país está en manos de los ciudadanos. El verdadero cambio (¿aquí es donde pensarán que soy del PAN?) se dará cuando dejemos de elegir gobernantes y comencemos a elegir representantes, y agregaría el adjetivo "dignos".
Sí, es sobre las elecciones llevadas a cabo en México el día 1º de julio pasado, en las cuáles el candidato del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto, fue electo presidente. Mucho se habla sobre el conteo manipulado, mucho se dice sobre la compra de votos. Para ser sincero no me sorprende, la sociedad mexicana ya está tan cansada de la corrupción que se da en nuestro país que es difícil creer en el gobierno y las Instituciones.
Bien, antes de seguir quiero compartir comentarios que me hicieron después de las elecciones. Dos compañeros de trabajo llegaron a la conclusión de que era seguidor del PRI, una de ellos me preguntó si era izquierdista luego de que contesté con una negativa. Después publiqué en mi muro de Facebook lo siguiente:
Pues a mí me da risa, sí, risa, que muchos se quejen porque vuelve el PRI. Sus quejas no cambiarán nada, mejor vamos a unirnos porque el partido que llegue a la presidencia, sea cual sea, estará ahí por la decisión de la mayoría. No se trata de observar y sacar a relucir lo "malo" de los demás, no se trata de elegir basándonos en lo "bueno", porque hay que definir lo bueno y lo malo y ahí caeremos en subjetividad, lo que es objetivo es unirnos, respetando las diferentes opiniones, los diferentes puntos de vista, las diferentes perspectivas porque eso nos hace humanos y, además, nos hace mejores como EQUIPO.Algunos de mis amigos le dieron "Like", dos de ellos comentaron a favor de mi status, otro más lo entendió mal, al parecer, puesto que me preguntó: "ya te llegó tu despensa?" y lo vuelvo a decir: no soy priísta, tampoco soy seguidor del PAN ni del PRD, vamos, para terminar rápido no soy partidista. Desde mi punto de vista debemos analizar a los candidatos y sus propuestas, no los colores de sus promocionales.
No se estanquen en lo que pudo haber sido, tampoco en lo que les hubiese gustado que fuera, nada de eso sirve, enfoquémonos en lo que realmente vale la pena: NUESTRO PAÍS.
Unidos podemos.
!Yo sí amo mi país!
Así que puedo decir abiertamente que NO voté por Enrique Peña Nieto, me atrevo a decir también que el PAN nunca estuvo dentro de mis opciones. Partiendo de eso quedan 3 alternativas: Gabriel Quadri, Andrés Manuel López Obrador o voto nulo, cómo marqué la papeleta es algo que no compartiré aquí.
Ahora volveré al tema de Peña Nieto y las múltiples marchas que se han llevado a cabo en todo el país en su contra. Mis respetos porque se ha notado la unión de la sociedad, tienen muy bien definido el objetivo de las manifestaciones. Les aplaudo eso. Pero, para mí el sistema democrático no funciona, los partidos sólo logran una cosa: dividir a la sociedad. ¿Por qué lo pienso así? Sencillo: El PRI ganó las elecciones por casi 40%, lo cuál nos dice que la mayoría no queríamos a Enrique Peña Nieto como presidente, pero ¿qué hizo ese 60% restante de población que votó? Dividirse entre 3 candidatos, -y consideremos también a quienes anularon su voto-, eso dio el margen que Peña Nieto necesitaba para llegar a instalarse en Los Pinos. A eso se le llama Democracia, así funciona.
En otros países los procesos se llevan a cabo de diferente manera, Estados Unidos por ejemplo, tiene dos partidos: Republicanos y Demócratas, de esa manera se puede estar seguro de que la mayoría gana. En el caso de Francia el proceso es en dos vueltas: en la primera ronda se puede postular cualquier ciudadano mayor de 18 años y validando su postulación con apadrinamiento de 500 cargos electos, de ahí se eligen a dos "finalistas" para la segunda ronda, siendo así elección de la mayoría.
Para finalizar sólo diré que estoy completamente seguro de que la política mexicana funcionará cuando dejemos de ser partidistas "de hueso colorado" y nos demos cuenta de que el presente y futuro del país está en manos de los ciudadanos. El verdadero cambio (¿aquí es donde pensarán que soy del PAN?) se dará cuando dejemos de elegir gobernantes y comencemos a elegir representantes, y agregaría el adjetivo "dignos".
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domingo, 29 de enero de 2012
Navidad, ¿tiempo de dar y recibir? No para mi
Ha pasado tiempo desde mi última entrada y la verdad es que no le he puesto mucha atención al blog. Bien, hoy he decidido escribir otra vez, luego de haber pasado unas buenas vacaciones en compañía de mi familia, disfrutar Navidad, fiesta de Año nuevo, algunos cumpleaños y demás, y de haber regresado a la universidad a éste que, confío en Dios que todo salga bien, será mi último semestre de mi carrera.
Bien pues, esta entrada la creo porque he estado pensando sobre la Navidad pasada. Estamos a un mes y días de distancia y la pregunta llegó a mi cabeza ahora: ¿es realmente la época de Navidad para dar y recibir? La primer respuesta quizá sea: "claro que sí, todos compartimos algún regalito y pasamos tiempo en familia." Bueno, yo realmente creo lo contrario. Aunque, como ya leyeron al principio, pasamos tiempo en familia, con amigos y llenos de felicidad, estoy seguro que esta época no es exclusiva para dicha práctica, es decir, ¿por qué tenemos que esperar hasta el 25 de Diciembre para decirle a nuestros padres, hermanos, abuelos, primos, amigos, y un largo etcétera, que los amamos? ¿Por qué esperar hasta esta fecha para regalar algo que, en otra ocasión, nos recordó a esas personas? ¿Por qué debemos esperar con ansias a ese anciano con cabello y barbas blancas, vestido de rojo, que viaja en un trineo volador y ríe "jo jo jo" como si cantara? ¿O a ese bebé que es Dios y hombre a la vez y vino a nuestro mundo a demostrarnos humildad?
No me mal entiendan, la Navidad es fría, blanca y hermosa. Pero creo que el dar y recibir debería ser en la vida diaria. Los 365 días del año -o 366 si es bisiesto-. Quizá convenga regresar un poco a lo espiritual. No importa cual religión profesas o si no profesas ninguna, la idea es que lleguemos a ser un poco agradecidos. Agradecidos con uno mismo y con los demás. Pensar en lo bella que es la vida y que cada día tenemos una nueva oportunidad de crecer, de mejorar. Dar lo mejor de ti, incluso con pequeñas acciones como decir: "buenos días" a la persona que te topas cuando caminas. Dar esa ayuda a la anciana que quiere cruzar la calle. Dar ese tiempo a tu amigo que necesita estudiar o contarte algo que le ha ocurrido. Recibir aquello que los demás quieren compartir contigo. Recibir ayuda o incluso pedirla cuando sea necesario.
Recuerda que la grandeza no se mide por tu estatura, sino por la distancia de tu cabeza al cielo. Piensa en aquello que te gusta, compártelo y sé feliz. Piensa en aquello que llevas en tu mente que no es tuyo pero alguien lo compartió contigo. Piensa en todo aquello con lo que no estás de acuerdo y trata de llegar a una conclusión positiva. O eso que aqueja tu vida diaria y la vida de los demás como la inseguridad. Todo eso no son problemas, son retos. Y todo reto significa un riesgo y oportunidad para mejorar. Bien dicen que "después de la tempestad viene la calma" o "cuando más oscuro está es porque va a amanecer."
Pero no nos engañemos, las cosas no se resuelven solas. Es necesario trabajar. ¿Qué estás haciendo para que tu vida sea mejor? ¿La vida de los demás es importante para ti? ¿Te ocupas realmente en lo que es importante y no en lo que es urgente?
Me voy con esta reflexión. Una reflexión que es personal, pues yo también soy humano y soy parte de esta sociedad.
Bien pues, esta entrada la creo porque he estado pensando sobre la Navidad pasada. Estamos a un mes y días de distancia y la pregunta llegó a mi cabeza ahora: ¿es realmente la época de Navidad para dar y recibir? La primer respuesta quizá sea: "claro que sí, todos compartimos algún regalito y pasamos tiempo en familia." Bueno, yo realmente creo lo contrario. Aunque, como ya leyeron al principio, pasamos tiempo en familia, con amigos y llenos de felicidad, estoy seguro que esta época no es exclusiva para dicha práctica, es decir, ¿por qué tenemos que esperar hasta el 25 de Diciembre para decirle a nuestros padres, hermanos, abuelos, primos, amigos, y un largo etcétera, que los amamos? ¿Por qué esperar hasta esta fecha para regalar algo que, en otra ocasión, nos recordó a esas personas? ¿Por qué debemos esperar con ansias a ese anciano con cabello y barbas blancas, vestido de rojo, que viaja en un trineo volador y ríe "jo jo jo" como si cantara? ¿O a ese bebé que es Dios y hombre a la vez y vino a nuestro mundo a demostrarnos humildad?
No me mal entiendan, la Navidad es fría, blanca y hermosa. Pero creo que el dar y recibir debería ser en la vida diaria. Los 365 días del año -o 366 si es bisiesto-. Quizá convenga regresar un poco a lo espiritual. No importa cual religión profesas o si no profesas ninguna, la idea es que lleguemos a ser un poco agradecidos. Agradecidos con uno mismo y con los demás. Pensar en lo bella que es la vida y que cada día tenemos una nueva oportunidad de crecer, de mejorar. Dar lo mejor de ti, incluso con pequeñas acciones como decir: "buenos días" a la persona que te topas cuando caminas. Dar esa ayuda a la anciana que quiere cruzar la calle. Dar ese tiempo a tu amigo que necesita estudiar o contarte algo que le ha ocurrido. Recibir aquello que los demás quieren compartir contigo. Recibir ayuda o incluso pedirla cuando sea necesario.
Recuerda que la grandeza no se mide por tu estatura, sino por la distancia de tu cabeza al cielo. Piensa en aquello que te gusta, compártelo y sé feliz. Piensa en aquello que llevas en tu mente que no es tuyo pero alguien lo compartió contigo. Piensa en todo aquello con lo que no estás de acuerdo y trata de llegar a una conclusión positiva. O eso que aqueja tu vida diaria y la vida de los demás como la inseguridad. Todo eso no son problemas, son retos. Y todo reto significa un riesgo y oportunidad para mejorar. Bien dicen que "después de la tempestad viene la calma" o "cuando más oscuro está es porque va a amanecer."
Pero no nos engañemos, las cosas no se resuelven solas. Es necesario trabajar. ¿Qué estás haciendo para que tu vida sea mejor? ¿La vida de los demás es importante para ti? ¿Te ocupas realmente en lo que es importante y no en lo que es urgente?
Me voy con esta reflexión. Una reflexión que es personal, pues yo también soy humano y soy parte de esta sociedad.
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